Oráculo bacterializar la sombra
En colaboración con Sofia Carvajal, Alan Eslí Ramirez Bailón, Mtra. Biol. Ana Elia Alvarez y Paulina Ascencio.
Oráculo Bacterializar la sombra es un oráculo construido a partir de la observación microscópica de las comunidades de bacterias y levaduras que habitan los cultivos de kombucha (SCOBY). Surge de la convivencia prolongada con estos cultivos y de la atención a sus dinámicas de colaboración, transformación y adaptación. De esta observación nace el verbo bacterializar, un método afectivo que imagina cómo una bacteria actuaría frente a una situación humana, trasladando sus estrategias de supervivencia y transformación hacia nuestros procesos emocionales.
El oráculo parte del concepto de sombra de Carl Jung. Aspectos de nuestra personalidad que permanecen en el inconsciente, rechazado o no integrado. Aquí, sin embargo, la sombra también es una condición material y orgánica, aquello que existe fuera de nuestra percepción, en la oscuridad, y que continúa transformándose sin nuestra mirada. Lo emocional, simbolico y biológico se encuentran así en un mismo territorio.
La selección de emociones, estados y preguntas proviene de mis propias notas y de La pasión según G.H. de Clarice Lispector. En la novela, el encuentro con una cucaracha confronta a la protagonista con aquello que ha expulsado de su propia imagen y convierte lo inmundo y lo abyecto en una vía hacia una experiencia más amplia de la existencia. Esta búsqueda de una vitalidad integral, contradictoria y no domesticada es fundamental para el oráculo. Pensar una naturaleza como una fuerza vital que también contiene aquello que nos incomoda, y que esta, puede llegar a ser el motor de la pasión innata. La cucaracha funciona así como antecedente para pensar la bacteria como otra forma de vida que desestabiliza las fronteras entre humano y no humano, lo limpio y lo asqueroso, lo interior y exterior.
El mazo se organiza en tres estados: Sombra, Bacterializar y Preguntas para seguir con el metabolismo. Las cartas de Sombra contienen imágenes microscópicas de mis células y de Sofia Carvajal, colaboradora de la pieza, introduciendo el cuerpo humano como materia de observación y haciendo visible el origen orgánico de la sombra. Bacterializar reúne imágenes de los organismos presentes en la kombucha, cuyas formas y comportamientos funcionan como detonadores de acciones y estados: besar, extinguirse, tener esperanza, empatía, desmoralizar o aceptar radicalmente la vida. La bacteria deja así de ser objeto de observación para convertirse en interlocutora dentro de nuestro diálogo interno. Preguntas para seguir con el metabolismo utiliza imágenes de las estructuras de la kombucha —membranas, fibras y redes— para desplazar la atención del organismo individual hacia las relaciones que emergen entre ellos. Las preguntas funcionan como catalizadores para continuar procesando lo que aparece durante la lectura, sin buscar una resolución definitiva o una sanación de la sombra.
Desde una lectura panteísta de Spinoza, donde Dios es la totalidad de la naturaleza y cada ser un modo de esa misma realidad, las bacterias pueden imaginarse como modos de Dios que nos atraviesan y nos afectan. Al reconocernos en interdependencia con ellas, su presencia se convierte en una vía para aumentar nuestra potencia de actuar y de ser afectados por el otro, así como una forma de acercarnos a lo divino no como algo externo, sino como un ser que ya nos constituye de forma natural y biologica.
La bacteria aparece así como figura de resiliencia, interdependencia y fé en lo desconocido. El Oráculo Bacterializar la sombra no busca iluminar, eliminar ni romantizar aquello que nos asusta e incomoda, sino acercarse a ello con curiosidad y recordarnos que nunca estamos solxs.